OjOcOjO
Otro libro que me ha devuelto la creencia en la locura divina de la humanidad es el titulado:
OjOcOjO:
Retrats d'un Ésser Inexistent.
Un libro que se lee y no se lee, que se ve y no se ve, pero que se devora con una glotonería de existencia límite.. Hay fotografías espléndidas, de una imaginación desbordante y algunos -breves- textos como éste de Malas Alas:
"Té ales però no les pot usar, són massa primes i tendres.. Malgrat tot, ell vola amb la imaginació"
.-.-.-.
Tiene alas pero no las puede utilizar; son demasiado finas y tiernas. A pesar de todo, él vuela con la imaginación...
Que seáis felices con la Palabra, la Gula, la Imagen...
Hace unos años, cuando un tío había tenido un ligue importante con una mujer hermosa y bien dotada lo describía con un entusiasmo y un vocabulario que hoy no se puede publicar para no ser incluídos en eso que se ha dado en llamar políticamente incorrecto.Además, antes la explicación oral solía enriquecerse con gestos, moviendo ambas manos de tal manera que el afortunado (o el fantasma fanfarrón mentiroso..) parecía encontrarse moldeando el cuerpo de la mujer que estaba tratando de describir. Bueno, pués todo ésto se acabó. Ya no son políticamente correctos esos comentarios y deben ir sustituyéndose por el lenguaje oficial. Adiós a las tias buenas, a las flacuchinas, a las gorditas, a las que se mueven m

ejor que las olas, a las que miran como tigresas, o como gatitas, o a las que desprenden fuego por todos los poros de su piel...
Ahora se puede hacer el relato del ligue en cuestión con una precisión que no necesita apoyarse en ningún entusiasmo descriptivo, ni oral ni nada.. Basta con decir que, según las consigmas sanitarias oficiales la mujer encaja perfectamente en el tipo diábolo, que tiene una alzada de ciento setenta y dos centímetros y que su IMC (que no significa Instinto Mayor de lo Corriente sino Índice de Masa Corporal) es del veintitrés por ciento.

A las ciudadanas de menos del dieciocho por ciento, como ya sabemos desde el año pasado, no les permiten ni siquiera ser modelos en la Pasarela Cibeles. Sin embargo, nadie ha puesto el veto todavía a las que desfilan con cara de mala uva..
Esta forma politicamente correcta de expresar los entusiasmos varoniles, que se está tratando de imponer desde sectores oficiales y algunos medios de comunicación, contrasta con la riqueza de vocabulario y libertad de expresión cada día más amplias de las que solemos hacer gala las ciudadanas al hablar de los tíos que nos gustan, con quienes hemos salido, o visto actuar como "strippers" primero en las despedidas de solteras y ahora puede ser el final de cualquier cena de amigas, de antiguas compañeras de colegio o del grupo que ha terminado unos cursitos de expresión corporal..
Todo cambia..;)

Para que las cosas sucedan primero hay que soñarlas...
Habéis tenido alguna vez el siguiente sueño?: Estar corriendo mirando hacia atrás, alguien te persigue, te intentan coger.. Tu no puedes escapar. Corres, parece que las piernas se mueven, pero avanzas, como si patinases en el suelo. El que está detrás de tí parece alcanzarte, pero... Nunca te coge, pero tampoco tu avanzas. No puedes escaparte, te quedas como bloqueada..El Miedo; un sentimiento, una emoción, característica de todos los seres vivos. Supongo que tener miedo es bueno, es necesario. De no ser así haríamos auténticas locuras. Pero no es bueno cuando el miedo te tiene a tí.El miedo al que dirán, el miedo al ridículo, el miedo al fracaso, el miedo al futuro, el miedo a ser heridos, el miedo a lo desconocido, el miedo a hablar en público.. uff... ¿Quien no ha tenido alguna vez uno de estos miedos? Lo que me afecta no es el miedo que yo tenga sino el miedo que me tiene a mí. Me controla, me limita.La persona temerosa tiende a huir siempre. No enfrenta las situaciones. Busca la manera más fácil - aunque no siempre la más inteligente - para salir de los conflictos y problemas cotidianos. Sencillamente, los niega, los reprime, los evade.. Enfrentarse al miedo les da miedo.Tenemos miedo a aquellas cosas que creemos que pueden suceder, pero, la mayoría de las veces, no suceden. Mientras tanto hemos perdido en ese proceso el tren de la vida, del disfrute de los detalles. Hemos perdido la ilusión y la esperanza.Seguramente el miedo es otra de las ventanas abiertas a la enfermedad.No se debería olvidar que..."El miedo es un cobarde, cuando te enfrentas a él, huye."

Imagen: Chelin San Juan
Esta noche mi gato me ha contado un cuento.
O tal vez sólo lo soñó para mi.
A veces los sueños de los gatos hacen tanto ruido que se cuelan en los tuyos...
Dicen que cualquiera que esté dispuesto a creerse lo que dice un gato, merece todo lo que le pueda ocurrir...
Hablaba de una antigua tribu de Papúa que una noche de tanto mirar al fuego de sus hogueras aprendió el secreto de mirar verdaderamente a los ojos.
Es un secreto que muy pocos comparten.
Mirar a alguien y ver quién se oculta trás la mirada, es un don de gran poder.
Puedes ver la oscuridad de su corazón, el brillo de su alma... o que como en muchos casos ultimamente, no hay prácticamente nada. De pronto aprendieron que mientras dormían, las sombras de la noche entraban en sus mentes.Y allí se hacían fuertes.
Cuando despertaban cada mañana se dedicaban a mirarse los unos a los otros. Fijamente.
Y aquí y allá se percibían ojos vacuos de sombras que aún no eran amas de su nuevo siervo, u ojos brillantes de completos amos. Con el tiempo dejaron de dormir.
Y enfermaron. Y algunos murieron. Y otros se fueron.
Mi gato dice que fue una gata quien les enseñó a dormir al modo de los gatos. De forma que nada pudiese colarse entre tus sueños. Soñar con la mente despierta... Parece fácil...
Hace siglos que los hombres-gato se extinguieron, pero esa es otra historia que una promesa ata a un futuro sueño.
Ahora sé porque mi gato siempre me mira tanto. Sobre todo cuando me despierto, y él está a mi lado.
Esperando..
Acechando..
Anoche me enseñó a mirar como lo hacen los gatos.
No te enfades si mis ojos se pierden en los tuyos. O si después de hacerlo sin decirte adiós me marcho...
La historia tiene que ser cierta.
Me la contó un gato al que se la había contado una gata...
miauu...
Leyenda de las hogueras y las miradas