
Para que las cosas sucedan primero hay que soñarlas...
Habéis tenido alguna vez el siguiente sueño?: Estar corriendo mirando hacia atrás, alguien te persigue, te intentan coger.. Tu no puedes escapar. Corres, parece que las piernas se mueven, pero avanzas, como si patinases en el suelo. El que está detrás de tí parece alcanzarte, pero... Nunca te coge, pero tampoco tu avanzas. No puedes escaparte, te quedas como bloqueada..El Miedo; un sentimiento, una emoción, característica de todos los seres vivos. Supongo que tener miedo es bueno, es necesario. De no ser así haríamos auténticas locuras. Pero no es bueno cuando el miedo te tiene a tí.El miedo al que dirán, el miedo al ridículo, el miedo al fracaso, el miedo al futuro, el miedo a ser heridos, el miedo a lo desconocido, el miedo a hablar en público.. uff... ¿Quien no ha tenido alguna vez uno de estos miedos? Lo que me afecta no es el miedo que yo tenga sino el miedo que me tiene a mí. Me controla, me limita.La persona temerosa tiende a huir siempre. No enfrenta las situaciones. Busca la manera más fácil - aunque no siempre la más inteligente - para salir de los conflictos y problemas cotidianos. Sencillamente, los niega, los reprime, los evade.. Enfrentarse al miedo les da miedo.Tenemos miedo a aquellas cosas que creemos que pueden suceder, pero, la mayoría de las veces, no suceden. Mientras tanto hemos perdido en ese proceso el tren de la vida, del disfrute de los detalles. Hemos perdido la ilusión y la esperanza.Seguramente el miedo es otra de las ventanas abiertas a la enfermedad.No se debería olvidar que..."El miedo es un cobarde, cuando te enfrentas a él, huye."

Imagen: Chelin San Juan
Esta noche mi gato me ha contado un cuento.
O tal vez sólo lo soñó para mi.
A veces los sueños de los gatos hacen tanto ruido que se cuelan en los tuyos...
Dicen que cualquiera que esté dispuesto a creerse lo que dice un gato, merece todo lo que le pueda ocurrir...
Hablaba de una antigua tribu de Papúa que una noche de tanto mirar al fuego de sus hogueras aprendió el secreto de mirar verdaderamente a los ojos.
Es un secreto que muy pocos comparten.
Mirar a alguien y ver quién se oculta trás la mirada, es un don de gran poder.
Puedes ver la oscuridad de su corazón, el brillo de su alma... o que como en muchos casos ultimamente, no hay prácticamente nada. De pronto aprendieron que mientras dormían, las sombras de la noche entraban en sus mentes.Y allí se hacían fuertes.
Cuando despertaban cada mañana se dedicaban a mirarse los unos a los otros. Fijamente.
Y aquí y allá se percibían ojos vacuos de sombras que aún no eran amas de su nuevo siervo, u ojos brillantes de completos amos. Con el tiempo dejaron de dormir.
Y enfermaron. Y algunos murieron. Y otros se fueron.
Mi gato dice que fue una gata quien les enseñó a dormir al modo de los gatos. De forma que nada pudiese colarse entre tus sueños. Soñar con la mente despierta... Parece fácil...
Hace siglos que los hombres-gato se extinguieron, pero esa es otra historia que una promesa ata a un futuro sueño.
Ahora sé porque mi gato siempre me mira tanto. Sobre todo cuando me despierto, y él está a mi lado.
Esperando..
Acechando..
Anoche me enseñó a mirar como lo hacen los gatos.
No te enfades si mis ojos se pierden en los tuyos. O si después de hacerlo sin decirte adiós me marcho...
La historia tiene que ser cierta.
Me la contó un gato al que se la había contado una gata...
miauu...
Leyenda de las hogueras y las miradas